Comercio Electrónico

Comercio electrónico


La denominación de comercio electrónicono es nueva; sin embargo, no es comúnmente utilizada por todas las personas, sino solamente por aquéllas que están relacionadas con el uso de la computadora e Internetpara realizar gran parte de sus actividades diarias.

Una de las mayores preocupaciones que comparten los usuarios de la red es, sin duda alguna, la falta de seguridad en la transmisión de datos, lo que ha ocasionado que compradores potenciales prefieran adquirir bienes y servicios físicamente, que por vía electrónica.

El temor anterior se maximiza con la circunstancia de que Internet es una red abierta en la que no existen restricciones y, consecuentemente, cualquiera puede ingresar a ella, provocando, indiscutible, que cuando se realizan por esta vía las declaraciones de voluntad, relativas a la celebración de un negocio, pueda verse comprometida información muy importante, sobre todo, la protección de datos personales y la integridad de las partes contratantes.

Lo anterior explica por qué el desarrollo de Internet, con fines comerciales, vaya unido a un especial interés por regular mecanismos de firma electrónica, destinados precisamente a hacer frente a esos riesgos.

La creación de mecanismos que permitan saber si un mensaje de datos, en el que se consignan contratos, es legalmente válido (y al que comúnmente se le conoce como firma electrónica) ha sido reconocido como prioritario para crear una propuesta coordinada internacionalmente; todo ello con el fin de un continuo desarrollo de infraestructura de información eficiente y segura, considerándose, en ese sentido, a la firma electrónica como una generalidad en el uso del comercio electrónico. 

Otra de las generalidades de la contratación electrónica se deriva del carácter abierto de Internet, que no sólo permite el establecimiento de relaciones entre empresas, sino que su empleo para la adquisición de bienes, para uso personal o para el hogar, se encuentra ampliamente extendida, por lo que es una vía habitual para la celebración de contratos de consumo. Esto sin tomar en cuenta el alcance mundial de Internet, hecho que permite que la actividad comercial desarrollada por esa vía pueda estar dirigida a múltiples países, fomentando el comercio transfronterizo: el consumidor puede adquirir lo que quiera desde su domicilio, sin tener que viajar al extranjero.

Por todo lo señalado, las generalidades del comercio electrónico se encuentran en su carácter internacional, en la facilidad de las transacciones de empresa a empresa, de empresa a personas, de persona a persona y de empresa al Gobierno, así como en la firma electrónica.

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